El pasado 20 de junio, el Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones, OEDA, publicó el informe Monografía Cannabis 2022. Consumo y consecuencias. Una amplia revisión que, a lo largo de sus 126 páginas, repasa la información disponible en torno a esta sustancia, en aspectos como su consumo por las distintas franjas de edad, el consumo problemático, las consecuencias del consumo, los cannabinoides sintéticos, las medidas de control y el análisis de las aguas residuales.
No es un estudio nuevo, sino, como dicen las autoras en el resumen ejecutivo, una visión global resultante de «la información más relevante sobre el consumo de cannabis publicada por la DGPNSD, procedente de los programas de encuestas y los indicadores de problemas asociados al consumo y adicciones del OEDA, complementada con otras fuentes oficiales en cuestiones concretas».
Además de destacar la pertinencia del documento, recogemos a continuación aquellas conclusiones que nos parece más relevante subrayar, siquiera a modo de recordatorio:
Argumentos que abonan la necesidad de continuar promoviendo iniciativas preventivas de diverso perfil, que ayuden a adoptar decisiones autónomas y racionales al respecto.
Durante el curso escolar que ahora finaliza, con apoyo del Plan Nacional sobre Drogas hemos promovido la exposición itinerante Cannabis – Lo que hay que saber. En ella, una colección de 8 paneles invita a quienes la visitan, personas jóvenes principalmente, a reflexionar críticamente sobre algunos datos referentes a esta sustancia sobre los que en ocasiones se mantienen más sombras que luces.
En lo que podríamos considerar una experiencia piloto aún no finalizada, decenas de municipios de Andalucía, Aragón y la Comunidad valenciana han tomado parte en una iniciativa que, desbordando las previsiones más optimistas, está siendo visitada por varios miles de adolescentes. Ello no hubiera sido posible sin la colaboración de los equipos municipales de prevención de sus territorios y el compromiso de un profesorado de educación secundaria consciente de los negativos efectos del abuso del cannabis sobre el aprendizaje de su alumnado.
Un ejemplo más de la necesidad de diversificar las actuaciones en prevención, presentando propuestas en diferentes formatos y con distintos grados de exigencia, con el objetivo común de favorecer una reflexión más serena sobre el tema que nos ocupa. Un componente más de nuestra oferta preventiva global, disponible también en catalán, gallego y euskera, que confiamos en poder continuar en un futuro próximo.
Momento de una visita a la instalación de la Exposición en Bilbao
Según la Encuesta sobre adicciones de Euskadi, 2017, cuyos datos principales se avanzaron en septiembre de 2018, el consumo de cannabis ha aumentado en el País Vasco con respecto a la encuesta anterior, realizada en 2012. Si atendemos a los datos incluidos en el último estudio sobre consumos de drogas por la población española de 15-64 años, EDADES 2017-2018, también muestran un incremento con respecto a la anterior encuesta, tanto entre quienes lo han probado alguna vez, como entre quienes lo han consumido el último año y el último mes.
A partir de esta evolución, y más allá de cualquier tentación alarmista, a la hora de trabajar con adolescentes en prevención cabe hacerse una pregunta: ¿la decisión de comenzar a consumir (explicada en gran medida por la curiosidad y la influencia grupal) es consciente? Es decir, ¿es informada y autónoma? Con el convencimiento de que no siempre es así pusimos en marcha la iniciativa que aquí presentamos.
Se trata de la exposición itinerante “Cannabis – Lo que hay que saber” que, con apoyo de la Dirección de Salud Pública y Adicciones del Gobierno Vasco, hemos instalado en diversos municipios de nuestra comunidad durante el último trimestre de 2018. De esta manera, un total de 1.400 adolescentes de Agurain, Bilbao, Murgia y Nanclares, gracias al compromiso de los equipos de prevención de sus respectivos ayuntamientos y de sus centros educativos, han tenido ocasión de participar en una experiencia cuyas características principales son las siguientes:
Se trata, sobre todo, de que cada visitante puede someter a juicio crítico sus opiniones, sus (pre)juicios, sus experiencias, a partir de las dinámicas grupales utilizadas, y salir de la visita con cierta motivación por incorporar una mayor información a su toma de decisiones.
Esta exposición puede verse como un complemento de la iniciativa de similar corte ¿De qué van las drogas? ¿De qué van los jóvenes?, de la que ya nos hicimos eco en esta entrada. Sobre nuestras demás propuestas en relación con el cannabis puede verse este otro post.